Limpieza de las piedras antes de usarlas

Como cualquier otro utensilio mágico, las piedras y cristales mágicos se deben limpiar y «descargar» de malas energías antes de ser utilizados.

En primer lugar, cuando las compremos deberemos lavarlas con agua y jabón. Así las limpiaremos de suciedad y polvo.

Posteriormente hay que sumergirlas en agua con sal. De este modo, la sal, las limpiará de la suciedad que no podemos ver: las malas vibraciones o energías negativas que pudieran haber adquirido. Esta es la primera y más básica limpieza que debemos realizar.



Si la persona es de algún signo zodiacal de agua (cancer, piscis o escorpio), es muy recomendable que las lave después con agua de mar.

Si la persona es de signo de tierra (virgo, capricornio o tauro), las puede frotar con arena de la playa, lavarlas luego con agua dulce, y secarlas.

Finalmente, si la persona es de signo de aire (acuario, libra o géminis), las puede exponer al humo del incienso de sándalo.



Una vez que las piedras ya están limpias y descargadas de cualquier energía negativa, deberán ser cargadas o ritualizadas para que luego se puedan usar.

Puedes consultar la forma de cargar las piedras mágicas aquí.